miércoles, 29 de abril de 2009

Amenece el pasado, dentro de el pote de el olvido un hada negra me ha cegado, evitando ver que no eres tú quién me da la mano. Y aparezco y reaparezco en cualquiér cuento protagonizando, dónde soy la mala que llena de cariño y acaba en cualquiér rincón llorando. Mientrás pasan los días me sigo preguntando - ¿Dónde coño se dejó el guión mi princesa? - Dejaló pequeña - me respondé el mi hada negra. - Hace tiempo que ya no estamos rodando.

sábado, 18 de abril de 2009


Resvaló demasiado rápido. Buscó por todos los callejones la alteración, cayendo en trampas y olvidos por la ambición. Y allí estaba su cuerpo, débil pero tranquilo. Asustado sin ningún miedo. Casi saviendo que dependía de algo más que "besos". No calló, siempre habló buscando en cualquiér voz la inocencia de sus actos, la calma que llevaba años buscando, y no encontró. Y allí fué dónde se vio, sola de madrugada en cualquiér estación, queriendo recordar dónde, cuando y por que perdío su corazón. Demasiado sol nublando los recuerdos..
Pero su conciencia aún tiene peso, el suficiente para hablarle bajo tantos efectos. Y le pregunto:
- ¿¡Por que coño perdistes su voz!?
Y sin el músculo necesario para alzar bien sus parpados, le respondió.
- ¡No la perdí! Le grite en silencio que me ayudará, pero se enfado y huyó..


Desirée.

sábado, 11 de abril de 2009


Como la leche caliente después de el fuerte frío. Como el cafe de las dos. Como un cigarro al despertar, o como la manta que te arropa en las noches largas. Como siempre, como mi chubasquero bajo la llubia y como mi cena cuando más hambre tenía. Haciendo de conciencia cuando no la tengo, incluso latiendo por mí. Allí estaba el, con la sonrísa de siempre, con los mismos ojos como diciendome "tus horas sin mí, no han sido nada.", y la mía respondia, "sin ti, no soy". Y si aún quedaba dulzura en este mundo para dar, allí os la presentaba, en forma de persona.
Como todo lo que el ha sido, como todas las cosas que de el se ha llenado mi alma.

viernes, 10 de abril de 2009


Hoy no quiero las sonrísas, hoy no los abrazos.
Hoy quiero un poco de nada. Quiero quedarme en el balcón sentada, viendo pasar las horas, los días. Penetrando el humo en mis ojos, dilatando mis pupil·las. Eso quiero ser yo. Un nada en el tiempo, un aullido a lo perdido, un caracol sin casa. Quiero ser la caperucita que va directa a la boca de el lobo, la mañana que llueve y te hace quedarte en la cama. Quiero ser lo que roba todos tus sueños, las lágrimas de madrugada, el frío chocando con tu cuerpo. También todas tus noches de melancolía, tus gritos bajo la almohada, las ojeras de el día después. Quiero ser todo esto, por que esto es lo que yo soy..
..y queriendo ser la cura, fuí el dolor.

jueves, 2 de abril de 2009



¿De verdad podrías? Si en los momentos de tu vida en los que no puedes más, en los que se te echa todo encima... no este ella ahí para mirarte a los ojos y decirte que todo saldrá bien. Y aún que después no salga, te sientes aliviada en ese momento, te sientes bien. También en los momentos alegres en los que tienes ha todos allí para compartir esa alegria, pero te falta ella... Podrías si ni si quiera tubieras tiempo al hablar con ella de contarle como te ha ido el día, si eres feliz o no. ¿de verdad? Si supieras que no podrás comer con ella, no podrás contarle todas las cosas que te pasan por la cabeza. Planteate si tu de verdad podrías sabiendo que nunca podrás pasear con ella de la mano y pasar por delante de todos aquellos que te conocen, y los que no. Sabiendo que no oiras comentariós de esos que te hacen tanta gracía. Que no verás a los viejos mirandote de reojo, ni si quiera a los moros soltando sus típicas idioteces y tu sentirte completamente orgullosa de quién tienes al lado. Si te sintierás completamente perdido y solo y lo máximo que puedes escuchar su voz al día son diez minutos, ni si quiera los suficientes para contarle todo esto y lo melancolico que te sientes. Yo no, yo no me imagino pasando una vida con las mismas "cuatro horas" de siempre, en los mismos sitios de siempre.. Ni si quiera tendrías tiempo para esa cosa llamada "confianza". Y los te quiero, ¿sabes como te sentirias al decirle esa palabra sin ni si quiera haberosla ganado ninguno de los dos?. Aguantar sin sentir esa sensación de que eres tu, y el es tu otra mitad que siempre esta. Dime de verdad si aguantarías si supieras que no podrás amenecer a su lado, ver como pasas de ver la luna a ver el sol. Despertar y saber que cuando gires la cabeza, estará el ahí, a cinco centimetros de ti. Mirarle y que te pregunte - ¿Como lo has pasado esta noche? - sin ningún tipo de prisas en vestirse, sin perder ningún tren. Y que puedás mirarle a los ojos y después de haber pasado un día queriendole y compartiendote, contestarle - genial :D -. No sabes lo importante que es eso, ni el tampoco. ¿Y sabes por que te digo todo esto?
Por que es algo que yo.. no podré tener.

lunes, 30 de marzo de 2009

primavera



- Que no quiero que haga calor, me entra ansiedad, recuerdo y... me asfixia.
- ¿Que es lo que recuerdas?
- ¿Con el calor? pues muchísimas cosas. Cuando entran los rayos por mi ventana y chocan contra mi piel, es como si volviera atrás. Me siento como cuando ella estaba, y los rayos chocaban contra las dos. Pero lo peor de que llegue el "calor" no es eso. Lo peor también es ese olor a primavera, el olor a flores abriendose, el olor a nuevo. Supongo que parecerá una tontería, pero lo odio. Aveces lo que hago, es cerrar los ojos con mucha fuerza y concentrarme en volver a este año, y no al pasado. Pero es entonces cuando escucho los niños jugando por la calle, las risas, los coches, los grillos, el agua... todo aquello que iva acompañado de su voz. Abro los ojos de nuevo, y reaparezco. En aquel portal, en manga corta y piratas. Con los niños riendose, con los chistes de siempre, con los coches con prisas, con las fantas de aquellas frías, con el olor a nuevo, con su olor, con su voz... y como entonces, me paralizo y le miro fijamente. Leo sus labios al pronunciar palabra tras palabra, le miro a los ojos y porsupuesto, le doy la razón en todo. La verdad es que me da igual que la tenga o no, por que yo soy pequeña y ella me enseña. No abro la boca apenas, prefiero escucharle. Ahora me siento bien con la primavera, vuelvo a ser feliz. Y bajo ese calor, le sonrío y abrazo.
Despierto tal y como empezé, en el mismo sitio dónde empeze a recordar. Con todo los niños, coches y mierdas que al despertar odio mas que ha nada. Y con unos cuantos años de más.
Y dime, ¿vas a ser tu quién me traiga su voz?

domingo, 29 de marzo de 2009

(ha sido precioso, hasta aqui.)


¡Ahora escuchame tu, joder! Me niego, no quiero ni una sola mas charla que trate de lo que eres y de lo que he podido ser. Olvidate de todos los miedos, ¿no lo ves? yo estoy aqui y ahora nada ni nadie te puede hacer daño. Tengo mis palabras, ellas lo calmarán todo y lo curarán. Y si no es mucho pedir, dejame ser tu día y tu noche. El pañuelo que apartir de hoy, ¿me sigues?, apartir de hoy mismo, secará tus lágrimas. Yo estoy aqui, aun que no lo veas. Aqui, contigo y mi oficio será guiarte. Por lo cual apartir de ya, quiero que recuerdes que me amas cada amanecer. Que me as necesitado antes y siempre ha tu lado. Aun que se que es mucho pedir, prométeme que todo lo que has dicho, es mentira. Comparté cada día conmigo, cada anochecer, cada mañana. Piensa en mí, piensa dulcemente en mí. Cuando vuelvas a decir adiós, recuerdame de vez en cuando. Y cuando encuentres lo que sientes, y sientas que anhelas devolver tu corazón a que sea libre, si de verdad vuelvés a sentir eso en algún momento, ahorrate las palabras y vuelve a mi. Si todabía puedes recordar, detente y piensa en mí.
Piensa en todas aquellas cosas que hemos compartido y hemos visto. Y sobretodo, no pienses en las cosas que podrían haber sido. Solo te estoy pidiendo, que pienses en mí despertándote. Imaginame, y aun que parezca demasiado duro, ponme en tu mente. Vuelve a aquellos días, retrocede atrás siempre. Piensa en las cosas que nosotras nunca haremos. Y ese nunca, se acabará el día en el que deje de pensar en ti. No abandones y pienses " ha sido precioso, hasta aqui. " si no, abandona tu mundo de trampas y recuerda que siempre has estado ha mi lado, sosteniendome, escondiendome y agarrandome fuerte, fuerte. . Solo te pido esto, y yo volveré a jurarte compartir una ilusión contigo, me llevaré cada minusculo centimetro de tu soledad. Te volveré a gritar que te necesito aqui, ha mi lado. A cualquier parte que vayas, yo iré. Y sobretodo, no me temas.

Cariño, me han secuestrado los años, pero tranquila, ya estoy aqui. Contigo. Ahora déjate llevar. .



viernes, 27 de marzo de 2009

La sonrisa de siempre





Recuerdo que aquel día desperté creyendo haverte visto por algún rincón de mi habitación. Como si en algún momento tú destino me hubiera chivado que te queria alejar, y bien lejos. Apenas quería escuchar el sonido de el sol cochando con la mañana fría que me esperaba ahí fuera. Me preparé un ochenta por ciento mi discurso, por si algún día te decidias a volver. No preguntés por el otro veinte por ciento, lo guardé bajo llave y sellado con un código del que no quería acordarme. Lo siento, necesitaba dejar guardado "algo" por si no te volvía a ver. Estuvistes en mi mente, anochecer tras anochecer durante toda una "época", y si le digo época, es por que supuestamente se acercaban esos años, llamados "la mejor etapa de tu vida". Desde entonces, cuantas veces habré imaginado tocarte, sentir tu mano sobre mi suave piel. Fué cuando empeze una colección de jarrones llenos de lágrimas de aquellas, de cuando pasava por tu piso, aquel tan alto y que tanto me punzaba, aqui, en el pecho izquierdo, cada vez que levantaba la mirada. Las primeras madrugadas estaván llenas de despertarés de esos con tú voz, como antes, cuando no dudabas ni un solo segundo en buscar mi nombre. Cada sueño, erá un recuerdo. De esos de cuando erá pequeña y aprendía de ti, y te queria aun más. Siempre hubo un "por qué" admirarte tanto. . ¿La verdad? creí volverme loca. Pero en realidad, lo que más me impacto fué un día siete de frebrero. Volví a soñar contigo, como entonces.
Recuerdo que aún no lo había pensado, cuando te pregunte a toda prisa (como si el tiempo se agotará muy rápido) y con mi voz aquella, la de hace tres años, si no tenías miedo a volver. Contestastes un no, sonriendo.
¿Y sabes que?
La sonrisa de siempre.